Los 16 Preceptos

Los 16 Preceptos de Bodhisattvas son votos de conducta ética que se toman muchas veces en la vida de un practicante de Zen. Tienen su origen en los votos monásticos que se tomaban en el tiempo de Buda (250 preceptos para monje y 348 para monjas) Las personas laicas tomaban sólo 5 votos. Los preceptos de Bodhisattvas que se usan en la tradición del Budismo Mahayana se enfocan en tener una conducta que beneficie a los demás y los toman tanto los monásticos como los practicantes laicos. La forma abreviada de los 16 preceptos que usamos en nuestra tradición fueron formulados por Dogen Zenji, el fundador de la escuela Japonesa del Soto Zen. Forman la base de varias ceremonias: Jukai para recibir los preceptos; la ordenación de sacerdotes; matrimonios y funerales. Muchos centros de Zen recitan los preceptos una vez al mes durante la luna llena, en una ceremonia de reflexión, arrepentimiento y renovación.
Los preceptos son una práctica inagotable de plena atención. También son koans que duran toda la vida. El acercamiento del maestro Norman a los preceptos es cálido y aterrizado, pero también es espacioso ofrece una visión profunda. 
Los dieciséis Preceptos del Bodhisattva-
versión de Norman Fischer
Los Tres Refugios
Yo tomo refugio en Buda el principio de la iluminación interior.
Yo tomo refugio en dharma (la manera iluminada de entender y de vivir)
Yo tomo refugio en sangha (la comunidad de seres)
Los Preceptos Puros
Yo me comprometo a evitar toda acción que causa sufrimiento.
Yo me comprometo a hacer toda la accion que cause verdadera felicidad.
Yo me comprometo actuar siempre tomando en cuenta a los demás.
Los Preceptos Graves
No matar sino nutrir la vida.
No robar sino recibir lo que se ofrece como un regalo.
No mal usar la sexualidad sino ser amoroso y leal en las relaciones íntimas.
No mentir sino ser honesto.
No intoxicarse con sustancias o doctrinas sino promover la claridad y la apertura de la mente (awareness)
No hablar de los defectos de otros si no hablar desde el amor bondadoso.
No alagarse a uno mismo a expensas de los demás sino ser modesto.
No ser posesivo de cualquier cosa sino ser generoso.
No guardar corajes sino perdonar.
No hacer nada que disminuya los Tres Tesoros sino apoyar y nutrirlo.