PLATICA DE NORMAN FEB. 2010 A UN GRUPO DE ETICA MEDICA

El tema de hoy es la ética budista, yo hablo sobre este tema no como un experto ni como representante del budismo, pero sencillamente como una persona que ha practicado budismo por mucho tiempo. Entonces no se imaginen que lo que lo yo voy a decir es lo que dirían  todos los budistas o  la tradición oficial. Es un hecho y estoy seguro que lo saben, que no hay ninguna posición budista sobre esto o aquello, al igual como no hay una posición realmente  cristiana o judia o musulmana, hay muchas posiciones. Las personas siempre están en desacuerdo. Algunas opiniones pueden ser más sensatas o más informadas.

 

Como probablemente lo saben, el budismo no es una religión que se revela o en otras palabras  es una religión no teísta. Una definición de religión es "la creencia en un ser supremo." De acuerdo a este definición el budismo no es una religión, y de hecho en 1893 en el primer parlamento mundial sobre las religiones hubo un debate si se debería incluir a los budistas porque el Budismo por definición no califica como religión. Tal vez el budismo es una filosofía. Y de hecho los budistas fueron invitados al parlamento a pesar de esto, y ahora pienso que todos reconocemos el budismo como  una religión (tiene creencias, rituales, clero, escrituras, etc. )  Sin embargo permanece una diferencia radical al ser una religión  no teística.  Y la  pregunta es que diferencia hace esto sobre la ética.

 

En las religiones teísticas la moralidad es revelada y es ordenada por una deidad. Dios da los diez mandamientos en Sinaí y esto establece el tono para toda la moralidad judía y cristiana. Pido disculpas por no tener el mínimo conocimiento del Islam. Pero sí sé que como religión teistica  también encuentra su base de moralidad en la palabra y la intención de Dios. En la religión revelada sabemos, absolutamente sabemos, lo que está bien y lo que está mal. Lo que están bien es lo que nos dice Dios que está bien,  Y lo que está mal es lo que nos dice Dios que está mal. Dios es por definición bueno, por lo cual no se necesita ninguna otra justificación. No hay ninguna ambigüedad sobre la moralidad. Para las personas que creen que la palabra de Dios está escrita con Ingles sencillo en la  biblia y por eso la moralidad es perfectamente clara, y donde hay mucha pasión en defender lo que está bien y oponerse a lo que está mal. Estoy seguro que tú estás familiarizado con esta actitud.  Otros  entienden  que las palabras de la Biblia no están tan claras y están sujetas no solo a una e interpretación simple, si no a una interpretación muy amplia. Además tal vez están sujetas a repetidas interpretaciones conforme cambia la sociedad a través del tiempo y se presentan muchas areas y temas borrosos, pero  aún así, el sentido es que definitivamente hay un verdadero bien y mal, y que es nuestra difícil labor descubrir la diferencia  entre estos y no confundirlos. En  nuestro mundo  moderno hay muchos que no saben si creen en Dios o no y hay muchos que no les importa de una manera o de otra y pueden tener a Dios como un concepto muy vago. Hay otros que absolutamente (y digo esta palabra a propósito) no creen en Dios y piensan que la gente que si cree son tontos y hasta peligrosos. Pero aún para estas personas, cuestiones sobre la moralidad tienen un tinte  de pasión y rigidez que son parte de nuestro condicionamiento social y cultural judeo- cristiano. Señaló esto porque tomamos esta pasión  como un hecho y posiblemente no nos damos cuenta que ahí está. Todos somos,  independiente de nuestros compromisos teológicos o la falta de ellos, bastante moralistas. Todos somos bastante apasionados sobre nuestras creencias sobre el bien y el mal.

 

 La manera en que las cuestiones éticas son sostenidas en las culturas budistas y otras culturas no teísticas es muy diferente a esto. Aunque hay un fuerte énfasis en lo que es ético, es sostenido y entendido de una manera completamente diferente.

 

El   Budismo parece no estar involucrado con las preguntas básicas que hacen las religiones teológicas, preguntas cuya respuesta es Dios.  Preguntas como el origen y el último significado del mundo y el tiempo. El Buda famosamente se negó a tales preguntas cuando se le preguntaba, porque, como el decía, tales preguntas no conducen ni a la liberación ni a la felicidad. El da la famosa analogía de un hombre que ha sido herido con una flecha, y esta tirado en el suelo muriéndose. Una persona se acerca para quitar la flecha  del pecho de este hombre y salvarle la vida, pero el hombre lo para y le dice, “Antes de que quites esta flecha yo quiero saber algo sobre ella. Quien hizo  está  flecha? De qué tipo de madera está hecha? , Que tipo de plumas están al final de la flecha? De que está hecha la punta? Donde fue diseñada?  Qué tipo de hombre me hirió con la flecha?  Era un hombre alto o un hombre chaparro, era un hombre blanco o moreno y así seguía con varias páginas de este tipo de preguntas. Antes de que el hombre tuviera  la oportunidad de saber las respuestas a todas sus preguntas, el ya habría muerto. Entonces es mejor hacer estas preguntas a un lado, sacar la flecha y salvarle la vida.  Entonces el primer punto y el propósito del budismo no es acertar  quién es el autor del mundo para poder ofrecer homenaje a el, ella  o a eso y tomar instrucciones de el, ella o eso pero en su lugar se busca curar la enfermedad humana- enfermedad espiritual en la cual la enfermedad física es pero un síntoma.

 

Y sí que toda enfermedad física y mental es simplemente un síntoma de la enfermedad fundamental cuya vulnerabilidad radical nos  lleva eventualmente a la perdida de la mente y el cuerpo. Todos los doctores deben escribir en el certificado de muerte: la causa de muerte fue la vida. Todas las criaturas mueren pero sólo lo seres humanos entiende que van a morir. Todos los idiomas tienen una palabra para la muerte aunque nadie sabe exactamente lo que significa esta palabra, nadie sabe cuál es la  experiencia de la muerte, el estado de estar muerto y esto es si la muerte es una experiencia o un estado. Y si la muerte no es una experiencia, si resulta ser nada,  con más razón podemos estar totalmente confundidos por ella. La muerte es un hecho fundamental de la vida. Esta realidad que la muerte no se puede conocer, que no se puede controlar y a la vez nos acondiciona completamente nos pone a todos nerviosos, yo pienso sin embargo que no nos damos cuenta.  Y este nerviosismo, este pavor, está ansiedad  fundamental es la enfermedad humana que quiere curar el Buddha.  Es  la razón por cual nos preocupamos por nuestra conducta. De alguna  manera nos parece claro y a la vez borroso que debido a que no sabemos lo que es la muerte o lo que pasa  después de la muerte  debemos tener cuidado cómo vivimos y qué hacemos porque podremos ir al infierno o renacer en reinos muy espantosos y tener que soportar vidas atormentadas sin sentido en el presente.  Otras criaturas no tienen concepto de la mortalidad y tampoco tienen concepto sobre la ética. Los dos van de la mano.

 

  En otras palabras, el camino espiritual es el remedio que propone Buda para la enfermedad humana del  pavor existencial. Y el camino como el lo concibió, involucra tres elementos, moralidad,  meditación, y la visión (revelación) penetrante (insight.) Los tres se semejan a las piernas  de un trípode, en perfecto equilibrio. Con la moralidad la mente está clara y pacífica y cubierta de amor. Esto hace posible la contemplación profunda. Y  la contemplación profunda lleva a la revelación penetrante que nuestra identidad no está limitada al cuerpo ni a la mente, como convencionalmente los conocemos,  que de hecho estamos identificados con todo y una vez que tenemos está realización el pavor y la tragedia de la  la vejez, enfermedad y la muerte desaparece de nosotros, podemos con un corazón lleno de confianza envejecer, enfermar y morir sabiendo que este es un proceso natural lleno de alegría y que de ninguna manera estos elementos van a disminuir quienes verdaderamente somos. 

 Todo lo que he dicho habla de la  filosofía budista sobre la ética, el por qué de la ética. Es la actitud subyacente a todas las consideraciones  Budistas sobre la ética. 

 

Ahora el "como" de la ética, aterriza la práctica de la conducta ética.

 No es sorprendente, que la ética budista no difiere mucho en general de la ética accidental. La regla de oro aplica: trata a los demás como te tratarías a ti mismo, y esto implica que uno se trataría con equidad y bondad.

 Al ser una de las tres partes de un programa para la liberación del sufrimiento, la ética es un asunto pragmático. La ética es efectiva  para uno mismo y así como para los demás. Para mantener la mente y el corazón claro para la contemplación y la intuición penetrante no debe haber comportamiento errático o salvaje, aún en lo privado no debemos agitar la mente y el corazón.  Y para asegurar que no hay disturbios o problemas  al exterior debemos tratar a los demás con amor bondadoso para maximizar la oportunidad de relaciones armoniosas. Finalmente , la liberación es exactamente la visión transformadora que este sentido estrechó de una identidad personal es condicional y falsa.  Por lo tanto los otros son uno mismo, y uno mismo es los otros, entonces hay una plenitud de amor para uno mismo como otros y  otros como uno mismo, y una motivación fuerte para actuar desde el amor, para compartir la vida con los otros, Para ayudarlos en sus necesidades, para cultivar la suprema ausencia del ego, que sería la muestra y la marca de la liberación.

 Puesto que la ética es un programa de liberación en lugar de una serie de reglas ordenadas por un Dios todopoderoso, en el budismo se acompaña con un sentido general de cultivar el corazón. Es una especie de entrenamiento- entrenamiento para abrir el corazón, en la bondad y la expansión personal.  Es una práctica en lugar de una regla. Tenlo por seguro que la práctica del la ética  puede involucrar el seguir reglas, pero estas son consideradas como formas de entrenamiento en lugar de absolutos. Esto no quiere decir que la ética budista es un ética  situacional o relativista pero a la vez la ética Budista no es un absoluto.  El marco conceptual occidental  sobre lo absoluto y lo relativo  simplemente no caben dentro del entendimiento budista. En la etica budista hay conducta correcta y conducta incorrecta,  no es un asunto  de opinión o costumbres sociales. En este sentido la ética Budista es absoluta. Pero el significado y la apariencia de la conducta correcta e incorrecta puede ser condicionada por la intención y la situación; en ese sentido la ética Budista no es absoluta. 

 Esto significa que la ética budista es tanto un asunto de cultivación interna, la condición del corazón, como un asunto de conducta externa. Es un tema tanto del espíritu y atitud, como  de la letra y la ley. Esto puede parecer para algunos una cuesta deslizadiza.  Pero no sería una puesta dentro del contexto de una cultura budista donde hay comunidades, maestros, clero, rituales y escrituras, todos con el propósito de ayudar  y dirigir la cultivación espiritual.